La finalidad de la enseñanza es preparar al alumnado para una adecuada inserción en la sociedad a través de los contenidos que forman parte de las diferentes materias que componen el currículo escolar. Estos contenidos deben ir destinados a adquirir conocimientos y a desarrollar actitudes y hábitos que garanticen una adecuada inserción. Es responsabilidad de los legisladores educativos proporcionar un currículo que responda a esas necesidades distribuyendo las horas escolares entre las diversas materias que lo componen dotándolos de los contenidos más adecuados a la edad y a la finalidad básica de la enseñanza.
El conocimiento de
Por ello, es sorprendente el escaso papel que las materias científicas tienen en el currículo escolar actual y preocupante comprobar la disminución de la carga lectiva que estas materias están sufriendo en los últimos planes de estudio. Su carácter optativo según la orientación que ofrecen la instituciones educativas de nivel polimodal hace que los alumnos elijan otras materias aparentemente más asequibles, conduciendo a una disminución en el número de alumnos en este campo a pesar de constituir la salida hacia la mayor parte de los empleos que actualmente se ofertan. Esta situación tiene su efecto dominó hacia estudios superiores, y la disminución del número de estudiantes de Física y Química es cada vez mayor. También se observa que los estudiantes de carreras afines tienen una formación muy deficiente en Física y Química, puesto que su base de nivel medio es insuficiente.
• Forma parte de la cultura general si por cultura entendemos, tal como señala el diccionario de la lengua Española, el conjunto de conocimientos científicos, históricos, literarios y artísticos.
• Proporciona las bases para comprender el desarrollo social, económico y tecnológico que caracteriza el momento actual que ha permitido al hombre alcanzar a lo largo del tiempo una mayor esperanza y calidad de vida.
Desde otro ángulo podemos decir además que la educación científica:
• Proporciona un evidente enriquecimiento personal porque despierta y ayuda a la formación de un espíritu crítico.
• Proporciona las bases para entender la forma del trabajo científico. Es decir acerca al alumno a conocer y practicar la metodología científica.
• Permite a las personas intervenir con criterios propios en muchos de los grandes temas presentes en la sociedad actual: cambio climático, utilización de alimentos transgénicos, sostenibilidad energética, etc.
• Es la base de un gran número de salidas profesionales correspondientes tanto a los ciclos formativos como a estudios universitarios.
Así la relevancia de la enseñanza de
